viernes, octubre 23, 2009

de parte de Ione para Juanma


Hola tripulación! Me he topado con una imagen que nada más comenzar la obra nos introduce en el mundo de la orilla del mar! ese Basilisco del que habla Alfeo: reptil,monstruo, serpiente de aliento pestilente,será que ha bebido demasiado?, va para ti Juanma!

sábado, octubre 17, 2009


Ya vamos por la octaba.
Primero quiero expresaros mi enorme felicidad y el disfrute que estoy teniendo. Las ocho lecturas, donde apenas hemos templado los instrumentos me has puesto a cien.
Agradecer a los artistas, cómo se toman las lecturas.
Yo creía que sabía mucho de "El Golfo de las Sirenas", y ahora me doy cuenta que al oir los instrumentos, sonando por primera vez, creo que no sabré nada hasta que lo vea representándose.

Por fin me voy saliendo de mis imaginaciones sobre "El Golfo" y me despisto con las de Lidia, Juanma o Álvaro. Eso es muy sano.

Pero todavía, reconozco, que siento un pelín de miedo, si imagino un resultado. Vaya experimento. ¿Dónde nos hemos metido?

Me gustaría que supiérais cuál es la sensación que tengo, con el trabajo que llevamos hecho.

Sobre la tarea del verso, percibo curiosidad, y un montón de dudas, como las de Ulises. Honradez y trabajo, humildad y generosidad. Buen humor. Pureza de los artistas que tengo a mi alrededor. Y creo o quizá sea solo pensamiento mío, que un gran deseo de descubrir algo que no existe...¡porque lo vamos a hacer nosotros!
Ya estoy enamorao de todos.
Los mismos descubrimientos de uno seran para los otros.

Todo lo que no conseguimos hacer ahora, está por descubrir. Es un buen aliciente. No nos vamos a quedar sin saberlo.



martes, septiembre 29, 2009

Hay que cantar las acciones.

Creo que para hacer verso, hay que cantar las acciones. Hablar en verso, es poner nuchas cancioncitas juntas. Como un juego de campanillas en una tabla de madera. Alguien las levanta, y van componiendo una melodía. Y es irresistible no tocarlas.

la bola.

La bola rueda y cada vez se hace más grandecita. Digamos que todavía es del tamaño de un guisante, como el niño Germán hace unos meses. Pero ya ves tú, él ya está boca abajo y a puntito de salir. Lo nuestro también saldrá.



Por lo pronto el jueves haremos nuestra tercera lectura. Las dos primeras fueron, no sé, como el niño de "Encuentros en la Tercera Fase", que vé algo monstruoso y divertido a la vez. Todos se acercaron a ver a un recién nacido. Pero no era un niño normal. Era un niño de agua que flotaba en un pentagrama vacío. Abría la boca para llorar o reirse y no se le oía nada. Su voz no tenía sonido. Cuando lo leímos la segunda vez, entre copas de árboles llenas de polvo del barrio más castizo de Madrí, pudimos darnos cuenta de que en la casa de Comadre Rosario el niño bailaba. Bailaba y bailaba mientras chillaba sin chillar. Y al llegar la pausa, después de echar el cigarrito, levantamos el niño en las piernas y al paso, al trote, al galope, al galope, al galope, el niño empezó a decir, pero esta vez sonando flojito: un, dos , tres, cuatro, cinco, seis, siete, y ocho.
Y empezó a bailar. Estamos acojonaos.

He oído rumores de que el próximo jueves, la peña va ir armadita hasta los dientes, para ver al niño ese. Jeje, el jueves llega Alfeo.

Se va a cagar hasta la perra.

que no te pares en ver, sin que pases a mirar




Hemos llegado a tierra firme. Ahora toca aprovechar el tiempo. Descifrar el misterio, viendo y oyendo. Mientras llegábamos hasta aquí, que fue sin más, saltar del barco y salir corriendo, lancé alguna botella con mensajes, y algunos ya van contestando.

Nuestro más sincero agradecimiento al Teatro de la Abadía.

domingo, septiembre 27, 2009

viernes, septiembre 25, 2009

Bueno, mañana sábado, haremos nuestra preciosa segunda lectura. ¿Quién lo diría?. De momento los pasos son pequeños pero son. Quiero agradecer muchísimo a las personas que nos han facilitado estos espacios para leer y reunirnos, por darnos la posibilidad de comenzar con buen pie, en sus lugares de trabajo, que son preciosos y nos merecen un enorme respeto. Gracias compañeros por vuestro apoyo.

Mañana faltará la buena Escila y el terrible Alfeo, pero hay trabajo de sobra para hincar el diente al texto y ponerlo en boca, como diría mi primo. Ole.

Hasta mañana. Y gracias a Miguel, Alicia, Luis, Rosario, Susana, Mila. Y los que vengan...

Miguel